jueves, 22 de abril de 2010
ANIMALES QUE SON REPRESENTATIVOS PARA LOS PIROS
GUACAMAYO
Famosos por su hermoso plumaje, los guacamayos, papagayos o aras, conforman los mayores miembros del vasto grupo de loros del Nuevo Mundo (Psitácidos). Los colores de su plumaje varía entre los colores azul, rojo, verde y amarillo; posee un pico fuerte en forma de gancho que el animal emplea como herramienta de corte y sujeción.
Los guacamayos viven en los bosques amazónicos y acostumbran congregarse en bandadas alrededor de los árboles en fructificación. También habitan en los acantilados abundantes en sales y minerales (callpas). Las flores, néctar, frutos y semillas suelen ser sus alimentos. Los troncos de los árboles les sirve para anidar.
Hoy en día los guacamayos se hallan en peligro de extinción debido a su caza indiscriminada. En parques y reservas como el Manu, Pacaya Samiria y Bahuaja-Sonene aún abundan.
EL SHANSHO
Una de las aves más extrañas y fascinantes que habitan de la Amazonía es sin duda el shansho, cuyo nombre científico es el hoatzin. Posee una cresta de color anaranjado, ojos rojos, la cara azul y un penacho rubio que se levanta y baja. Sus alas son de color castaño encendido y les cuesta mucho volar, y la punta de la cola es rubia. Sus patas son de color negro y poseen poderosas uñas, que utiliza para sujetarse a la rama de los árboles.
Se caracterizan por su escasa movilidad y su abundante número. Esto se debe a que poseen un estómago capaz de digerir la celulosa que les permite abastecerse de alimentos provenientes de las hojas. Para el caso cuentan con bacterias encargadas de degradar la materia vegetal, los cuales hacen que su carne tenga mal olor y desagradable sabor, siendo despreciada por los cazadores.
JAGUAR U OTORONGO
El otorongo es un felino relativamente abundante en la selva del Perú. Denominado uturunku por los peruanos antiguos, es muy preciado gracias a su valiosa piel. Está considerado uno de los animales más temidos y respetados de la Amazonía, debido a su astucia y su fiereza. Según la creencia popular, es un excelente imitador, que emite los sonidos de otros animales para cazarlos.
El otorongo desempeña un rol destacado en el equilibrio natural de los bosques tropicales. Es el único depredador capaz de controlar las poblaciones de herbívoros, como cerdos, tapires y venados. Dado que en la Amazonía no abundan las presas grandes, el otorongo debe apelar a animales muy pequeños, como roedores, pavas, perdices, lagartijas, culebras, monos y perezosos.
Gracias a la existencia de áreas naturales de protección, como son el Manu, Pacaya-Samiria, Tambopata y otras, el otorongo se encuentra a salvo. Por otro lado, la legislación del Perú prohíbe la posesión o comercialización de las pieles del otorongo con penas de cárcel y elevadas multas.
CIERVO DE LOS PANTANOS
Con una altura de 1.80 metros y 80 kilos de peso, el ciervo de los pantanos es el cérvido más grande de Sudamérica. Habita exclusivamente en las pampas y sabanas húmedas del sur oriente peruano y el noroeste boliviano. Su peculiaridad reside en su gran tamaño y su color rojizo uniforme. Casi todo el día permanece a la sombra de los bosques y sale al campo abierto por la mañana y al atardecer para alimentarse. El único enemigo del ciervo es el jaguar u otorongo.
En la actualidad, el ciervo de los pantanos se encuentra protegido por la legislación peruana, a través de un Decreto Supremo que declaró vedado por tiempo indefinido la caza o captura de todas las especies de fauna silvestre de la Amazonía.
Comentarios:
Famosos por su hermoso plumaje, los guacamayos, papagayos o aras, conforman los mayores miembros del vasto grupo de loros del Nuevo Mundo (Psitácidos). Los colores de su plumaje varía entre los colores azul, rojo, verde y amarillo; posee un pico fuerte en forma de gancho que el animal emplea como herramienta de corte y sujeción.
Los guacamayos viven en los bosques amazónicos y acostumbran congregarse en bandadas alrededor de los árboles en fructificación. También habitan en los acantilados abundantes en sales y minerales (callpas). Las flores, néctar, frutos y semillas suelen ser sus alimentos. Los troncos de los árboles les sirve para anidar.
Hoy en día los guacamayos se hallan en peligro de extinción debido a su caza indiscriminada. En parques y reservas como el Manu, Pacaya Samiria y Bahuaja-Sonene aún abundan.
EL SHANSHO
Una de las aves más extrañas y fascinantes que habitan de la Amazonía es sin duda el shansho, cuyo nombre científico es el hoatzin. Posee una cresta de color anaranjado, ojos rojos, la cara azul y un penacho rubio que se levanta y baja. Sus alas son de color castaño encendido y les cuesta mucho volar, y la punta de la cola es rubia. Sus patas son de color negro y poseen poderosas uñas, que utiliza para sujetarse a la rama de los árboles.
Se caracterizan por su escasa movilidad y su abundante número. Esto se debe a que poseen un estómago capaz de digerir la celulosa que les permite abastecerse de alimentos provenientes de las hojas. Para el caso cuentan con bacterias encargadas de degradar la materia vegetal, los cuales hacen que su carne tenga mal olor y desagradable sabor, siendo despreciada por los cazadores.
JAGUAR U OTORONGO
El otorongo es un felino relativamente abundante en la selva del Perú. Denominado uturunku por los peruanos antiguos, es muy preciado gracias a su valiosa piel. Está considerado uno de los animales más temidos y respetados de la Amazonía, debido a su astucia y su fiereza. Según la creencia popular, es un excelente imitador, que emite los sonidos de otros animales para cazarlos.
El otorongo desempeña un rol destacado en el equilibrio natural de los bosques tropicales. Es el único depredador capaz de controlar las poblaciones de herbívoros, como cerdos, tapires y venados. Dado que en la Amazonía no abundan las presas grandes, el otorongo debe apelar a animales muy pequeños, como roedores, pavas, perdices, lagartijas, culebras, monos y perezosos.
Gracias a la existencia de áreas naturales de protección, como son el Manu, Pacaya-Samiria, Tambopata y otras, el otorongo se encuentra a salvo. Por otro lado, la legislación del Perú prohíbe la posesión o comercialización de las pieles del otorongo con penas de cárcel y elevadas multas.
CIERVO DE LOS PANTANOS
Con una altura de 1.80 metros y 80 kilos de peso, el ciervo de los pantanos es el cérvido más grande de Sudamérica. Habita exclusivamente en las pampas y sabanas húmedas del sur oriente peruano y el noroeste boliviano. Su peculiaridad reside en su gran tamaño y su color rojizo uniforme. Casi todo el día permanece a la sombra de los bosques y sale al campo abierto por la mañana y al atardecer para alimentarse. El único enemigo del ciervo es el jaguar u otorongo.
En la actualidad, el ciervo de los pantanos se encuentra protegido por la legislación peruana, a través de un Decreto Supremo que declaró vedado por tiempo indefinido la caza o captura de todas las especies de fauna silvestre de la Amazonía.
Comentarios:
¿QUIÉNES SON LOS YINES O PIROS?
YINE-PIRO
1. UBICACIÓN GEOGRÁFICA:
Departamento de Cusco (2 CC.NN.): Provincia de La Convención
Departamento de Loreto (2 CC.NN.): Provincia de Ucayali
Departamento de Madre de Dios (2 CC.NN.): Provincias de Manu
Departamento de Ucayali (9 CC.NN.): Provincia de Atalaya
Ríos: Urubamba, Cushabatay, Madre de Dios y Las Piedras.
Conocidos en Brasil como manetireni, se ubican en el río Purús, entre
la boca del río Iaco y del Curinaha y en los ríos Maloca y Caspahá.
2. INFORMACIÓN DEMOGRÁFICA:
POBLACIÓN CENSADA: 2,553 Habitantes
Indice de masculinidad : 114,5
Número de comunidades : 15
Con un total de 2553 personas censadas, los piro representan 1,07%
de la población indígena censada. De la información censal disponible,
se observan omisiones importantes en los registros poblacionales de
varias comunidades, por lo que este grupo podría acercarse a una
cifra real de 3000 personas.
En 1922, Farabee calculó la existencia de 500 a 600 piros. Las
estimaciones poblacionales efectuadas en las dos últimas décadas,
indican un mínimo de 1700 personas (Wise y Ribeiro, 1978) a un
máximo de 5200 (Varese, 1972), cifra bastante por encima del real
volumen poblacional. Con base en la información del censo de 1981,
Mora determinó que en esa fecha se empadronaron 14 asentamientos
piros con una población total de 1767 personas (Mora, 1994).
Los piros presentan un alto índice de masculinidad (114,5) y en
crecimiento: 53.8% de las personas tienen menos de 15 años de
edad. Apenas 1,7% de las personas tienen 65 años y más. La tasa
bruta de mortalidad es bastante elevada (28,99).
3. SÍNTESIS HISTÓRICA:
Los piros tuvieron sus primeros contactos con los españoles a
mediados del siglo XVII, cuando los misioneros franciscanos y
jesuitas llegaron en sus exploraciones a las zonas del río Tambo y el
Alto Ucayali. En este primer avance misional franciscano dieron
muerte a los padres Herrera y Biedma. En los últimos años de ese
siglo, el jesuita Richter visitó este grupo y redactó un catecismo en su
idioma.
A fines del siglo XVIII, los piros extendieron su territorio hacia los ríos
Tambo, Ucayali y Cujar. En 1795, se fundó la primera misión piro y,
en 1809, la segunda. Tras las guerras de la Independencia y el cierre
de la sede misional de Santa Rosa de Ocopa, a inicios del siglo XIX,
los misioneros se retrajeron. No obstante, la actividad misional con
los piros continuó a cargo del Padre Plaza desde la misión de
Sarayacu.
A inicios del presente siglo, los piros se vieron envueltos en la
violencia desatada por los patrones caucheros, siendo reclutados
como mano de obra para la extracción de gomas y como cazadores
de esclavos. Una proporción importante de este grupo fue llevada
fuera de su territorio tradicional por los patrones, quienes generaron
su dispersión.
A partir de 1950, empezaron a ser evangelizados por el Instituto
Lingüístico de Verano y las misiones dominicas, bajo cuya asesoría se
constituyó una serie de asentamientos que, en 1975, se acogieron a
la Ley de Comunidades Nativas.
4. ORGANIZACIÓN SOCIAL:
Los piros, según Alvarez Lobo, están organizados en seis clases
matrilineales. La terminología de parentesco es de tipo iroquesa
subrayando la diferencia entre primos paralelos y cruzados. Autores
como Alvarez Lobo (1977) y Matteson (1965) atribuyen a los piros un
modelo de matrimonio referencial con la prima cruzada. Por su parte,
Gow (1991) encuentra que un criterio importante en la elección de la
pareja es la lejanía social entre los individuos.
Asimismo, este autor señala que en muchas comunidades el
parentesco no es un criterio para la elección de la pareja, entrando en
polémica con Alvarez Lobo sobre este punto. Según sus informantes,
éste pudo ser un criterio válido en el pasado, pero no lo es
actualmente, y es rechazado en la actualidad como el incesto.
Con respecto a la residencia post-matrimonial, en la mayoría de los
casos, ésta es matrilocal, aunque no existe una verdadera regla de
matrilocalidad. La pareja, luego de un tiempo, puede construir su
propia casa, si bien no lejos de la del suegro. No se da servicio por la
novia, pero se espera que el yerno ayude a sus suegros. No existe
una idea de deuda del yerno con los suegros por la entrega de una
mujer como esposa, antes bien se da una relación de asistencia
mutua, el suegro ayuda a la nueva pareja hasta que ésta tenga su
propia chacra, pero el yerno deberá compartir el dinero que obtiene
del trabajo de la madera con el suegro y sus cuñados.
La relación del yerno con los suegros es de respeto. Esto es
especialmente marcado entre el yerno y la suegra; es prohibido
bromear con la suegra o conversar entre risas con ella. Hasta cierto
punto se trata de una actitud de reverencia hacia la suegra. Por el
contrario, la relación entre cuñados y cuñadas es muy jovial (Gow,
1991). Según Alvarez Lobo, quien hace las veces de padre en este
sistema es el hermano de la madre (relación avuncular).
Los piros, asimismo, han desarrollado formas de parentesco espiritual
del tipo compadrazgo. Esta relación se establece a través del corte
del cordón umbilical del recién nacido por el compadre.
5. ACTIVIDADES ECONÓMICAS:
La actividad más importante para la subsistencia de las familias de
los piros es la horticultura de roza y quema; producen yuca, plátano,
arroz, maíz, camote, sachapapa, taro, calabaza, algodón y frijol. La
caza y la pesca son igualmente consideradas esenciales para la
subsistencia. La recolección está dirigida principalmente a la
obtención de frutos como el aguaje, el ungurahui y el pijuayo.
La crianza de animales menores y de ganado vacuno se aprecia con
frecuencia en las comunidades de este grupo. Los piros venden a los
regatones o directamente en los centros poblados de Atalaya y
Sepahua, maíz duro, frijol, arroz y harina de yuca o “farinha”.
La extracción de la madera es realizada también con fines
comerciales siendo entregada la producción a los patrones o vendida
en los centros poblados señalados.
6. COMUNIDADES NATIVAS YINES:
Nº NOMBRE DISTRITO PROVINCIA DEPARTAMENTO FAMILIAS
1 MIARIA Echarate La Convención Cusco 115
2 SENSA Echarate La Convención Cusco 32
3 ISOLAYA Pampa Hermosa Ucayali Loreto 17
4 LIBERTAD Pampa Hermosa Ucayali Loreto 32
5 DIAMANTE Madre de Dios Manu Madre de Dios 15
6 ISLA DE LOS
VALLES
Madre de Dios Manu Madre de Dios 13
7 HUAO Raymondi Atalaya Ucayali 27
8 NUEVA ITALIA Raymondi Atalaya Ucayali 32
9 RAMÓN CASTILLA Raymondi Atalaya Ucayali 12
10 SANTA CLARA Raymondi Atalaya Ucayali 22
11 UNINI Raymondi Atalaya Ucayali 62
12 BUFEO POZO Sepahua Atalaya Ucayali 96
13 NUEVA UNIÓN Sepahua Atalaya Ucayali 26
14 PUIJA Sepahua Atalaya Ucayali 42
15 SEPAHUA Sepahua Atalaya Ucayali 93
7. ORGANIZACIONES INDÍGENAS:
FECONAYA - Federación de Comunidades Nativas Yine-Yami del Río
Urubamba
OIRA - Organización Indígena Regional de Atalaya
8. SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD:
Por encontrarse en un área de actividades extractivas, principalmente
de extracción de madera y exploración de hidrocarburos, se les puede
considerar en una situación de vulnerabilidad media.
1. UBICACIÓN GEOGRÁFICA:
Departamento de Cusco (2 CC.NN.): Provincia de La Convención
Departamento de Loreto (2 CC.NN.): Provincia de Ucayali
Departamento de Madre de Dios (2 CC.NN.): Provincias de Manu
Departamento de Ucayali (9 CC.NN.): Provincia de Atalaya
Ríos: Urubamba, Cushabatay, Madre de Dios y Las Piedras.
Conocidos en Brasil como manetireni, se ubican en el río Purús, entre
la boca del río Iaco y del Curinaha y en los ríos Maloca y Caspahá.
2. INFORMACIÓN DEMOGRÁFICA:
POBLACIÓN CENSADA: 2,553 Habitantes
Indice de masculinidad : 114,5
Número de comunidades : 15
Con un total de 2553 personas censadas, los piro representan 1,07%
de la población indígena censada. De la información censal disponible,
se observan omisiones importantes en los registros poblacionales de
varias comunidades, por lo que este grupo podría acercarse a una
cifra real de 3000 personas.
En 1922, Farabee calculó la existencia de 500 a 600 piros. Las
estimaciones poblacionales efectuadas en las dos últimas décadas,
indican un mínimo de 1700 personas (Wise y Ribeiro, 1978) a un
máximo de 5200 (Varese, 1972), cifra bastante por encima del real
volumen poblacional. Con base en la información del censo de 1981,
Mora determinó que en esa fecha se empadronaron 14 asentamientos
piros con una población total de 1767 personas (Mora, 1994).
Los piros presentan un alto índice de masculinidad (114,5) y en
crecimiento: 53.8% de las personas tienen menos de 15 años de
edad. Apenas 1,7% de las personas tienen 65 años y más. La tasa
bruta de mortalidad es bastante elevada (28,99).
3. SÍNTESIS HISTÓRICA:
Los piros tuvieron sus primeros contactos con los españoles a
mediados del siglo XVII, cuando los misioneros franciscanos y
jesuitas llegaron en sus exploraciones a las zonas del río Tambo y el
Alto Ucayali. En este primer avance misional franciscano dieron
muerte a los padres Herrera y Biedma. En los últimos años de ese
siglo, el jesuita Richter visitó este grupo y redactó un catecismo en su
idioma.
A fines del siglo XVIII, los piros extendieron su territorio hacia los ríos
Tambo, Ucayali y Cujar. En 1795, se fundó la primera misión piro y,
en 1809, la segunda. Tras las guerras de la Independencia y el cierre
de la sede misional de Santa Rosa de Ocopa, a inicios del siglo XIX,
los misioneros se retrajeron. No obstante, la actividad misional con
los piros continuó a cargo del Padre Plaza desde la misión de
Sarayacu.
A inicios del presente siglo, los piros se vieron envueltos en la
violencia desatada por los patrones caucheros, siendo reclutados
como mano de obra para la extracción de gomas y como cazadores
de esclavos. Una proporción importante de este grupo fue llevada
fuera de su territorio tradicional por los patrones, quienes generaron
su dispersión.
A partir de 1950, empezaron a ser evangelizados por el Instituto
Lingüístico de Verano y las misiones dominicas, bajo cuya asesoría se
constituyó una serie de asentamientos que, en 1975, se acogieron a
la Ley de Comunidades Nativas.
4. ORGANIZACIÓN SOCIAL:
Los piros, según Alvarez Lobo, están organizados en seis clases
matrilineales. La terminología de parentesco es de tipo iroquesa
subrayando la diferencia entre primos paralelos y cruzados. Autores
como Alvarez Lobo (1977) y Matteson (1965) atribuyen a los piros un
modelo de matrimonio referencial con la prima cruzada. Por su parte,
Gow (1991) encuentra que un criterio importante en la elección de la
pareja es la lejanía social entre los individuos.
Asimismo, este autor señala que en muchas comunidades el
parentesco no es un criterio para la elección de la pareja, entrando en
polémica con Alvarez Lobo sobre este punto. Según sus informantes,
éste pudo ser un criterio válido en el pasado, pero no lo es
actualmente, y es rechazado en la actualidad como el incesto.
Con respecto a la residencia post-matrimonial, en la mayoría de los
casos, ésta es matrilocal, aunque no existe una verdadera regla de
matrilocalidad. La pareja, luego de un tiempo, puede construir su
propia casa, si bien no lejos de la del suegro. No se da servicio por la
novia, pero se espera que el yerno ayude a sus suegros. No existe
una idea de deuda del yerno con los suegros por la entrega de una
mujer como esposa, antes bien se da una relación de asistencia
mutua, el suegro ayuda a la nueva pareja hasta que ésta tenga su
propia chacra, pero el yerno deberá compartir el dinero que obtiene
del trabajo de la madera con el suegro y sus cuñados.
La relación del yerno con los suegros es de respeto. Esto es
especialmente marcado entre el yerno y la suegra; es prohibido
bromear con la suegra o conversar entre risas con ella. Hasta cierto
punto se trata de una actitud de reverencia hacia la suegra. Por el
contrario, la relación entre cuñados y cuñadas es muy jovial (Gow,
1991). Según Alvarez Lobo, quien hace las veces de padre en este
sistema es el hermano de la madre (relación avuncular).
Los piros, asimismo, han desarrollado formas de parentesco espiritual
del tipo compadrazgo. Esta relación se establece a través del corte
del cordón umbilical del recién nacido por el compadre.
5. ACTIVIDADES ECONÓMICAS:
La actividad más importante para la subsistencia de las familias de
los piros es la horticultura de roza y quema; producen yuca, plátano,
arroz, maíz, camote, sachapapa, taro, calabaza, algodón y frijol. La
caza y la pesca son igualmente consideradas esenciales para la
subsistencia. La recolección está dirigida principalmente a la
obtención de frutos como el aguaje, el ungurahui y el pijuayo.
La crianza de animales menores y de ganado vacuno se aprecia con
frecuencia en las comunidades de este grupo. Los piros venden a los
regatones o directamente en los centros poblados de Atalaya y
Sepahua, maíz duro, frijol, arroz y harina de yuca o “farinha”.
La extracción de la madera es realizada también con fines
comerciales siendo entregada la producción a los patrones o vendida
en los centros poblados señalados.
6. COMUNIDADES NATIVAS YINES:
Nº NOMBRE DISTRITO PROVINCIA DEPARTAMENTO FAMILIAS
1 MIARIA Echarate La Convención Cusco 115
2 SENSA Echarate La Convención Cusco 32
3 ISOLAYA Pampa Hermosa Ucayali Loreto 17
4 LIBERTAD Pampa Hermosa Ucayali Loreto 32
5 DIAMANTE Madre de Dios Manu Madre de Dios 15
6 ISLA DE LOS
VALLES
Madre de Dios Manu Madre de Dios 13
7 HUAO Raymondi Atalaya Ucayali 27
8 NUEVA ITALIA Raymondi Atalaya Ucayali 32
9 RAMÓN CASTILLA Raymondi Atalaya Ucayali 12
10 SANTA CLARA Raymondi Atalaya Ucayali 22
11 UNINI Raymondi Atalaya Ucayali 62
12 BUFEO POZO Sepahua Atalaya Ucayali 96
13 NUEVA UNIÓN Sepahua Atalaya Ucayali 26
14 PUIJA Sepahua Atalaya Ucayali 42
15 SEPAHUA Sepahua Atalaya Ucayali 93
7. ORGANIZACIONES INDÍGENAS:
FECONAYA - Federación de Comunidades Nativas Yine-Yami del Río
Urubamba
OIRA - Organización Indígena Regional de Atalaya
8. SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD:
Por encontrarse en un área de actividades extractivas, principalmente
de extracción de madera y exploración de hidrocarburos, se les puede
considerar en una situación de vulnerabilidad media.
miércoles, 21 de abril de 2010
HISTORIA DE LOS PIROS
Históricamente, esta tribu aparece por el año 1676, aunque con anterioridad, por el año 1575 ya se encontraron con ellos los descubridores del río Ucayali a cuyo frente iba el capitán Juan Salinas. Constituyeron "nación", por el gran número de sus componentes. Hoy habrá unos 3,600. Ellos mismos se autodenominan "Yineru", palabra que quiere decir "gente". De rostro ancho, narices chatas, muy pintados de achiote y huito. El hombre viste kushma, las mujeres pampanilla de algodón. Viven de la caza y de la pesca, y son hombres interesados y pendencieros. Los exploradores del s.XVI los consideraban astutos e hipócritas. Son alegres, comunicativos y altamente comerciantes. Es la tribu del Ucayali culturalmente más interesante. Son amantes de la libertad e independencia. "Con sus cualidades van sus defectos": holgazanes, inconstantes y versátiles. Su fisonomía racial es compleja, ya que no tienen inconveniente en mezclarse con otras tribus, especialmente campas, mestizos y blancos. Propiamente no existe "raza pira", aunque forman un grupo independiente y propio. Son arrogantes y se imponen a cualquier tribu con la que se mezclan. Los unifica el idioma y la herencia de sus costumbres y tradiciones. No existen, pues, los piros por sangre, sino más bien por cultura, idioma y costumbres, raza superior. No obstante la mayoría acusa rasgos asiáticos, labios y pómulos salientes, nariz chata, cabello negro, tez cobriza, barbilampiños y de estatura media, no superior a los 1.65 m. De sus interesantes costumbres y ritos hay bibliografía abundante, en la que pueden encontrar las cosas más curiosas, producto de una supercultura. El P. Ricardo Alvarez, llamado el padre Piro, tiene profundos estudios de su historia y cultura.
jueves, 1 de abril de 2010
LOS PIROS
LA ETNIA DE LOS PIROS
Históricamente, esta tribu aparece por el año 1676, aunque con anterioridad, por el año 1575 ya se encontraron con ellos los descubridores del río Ucayali a cuyo frente iba el capitán Juan Salinas. Constituyeron "nación", por el gran número de sus componentes. Hoy habrá unos 3,600. Ellos mismos se autodenominan "Yineru", palabra que quiere decir "gente". De rostro ancho, narices chatas, muy pintados de achiote y huito. El hombre viste kushma, las mujeres pampanilla de algodón. Viven de la caza y de la pesca, y son hombres interesados y pendencieros. Los exploradores del s.XVI los consideraban astutos e hipócritas. Son alegres, comunicativos y altamente comerciantes. Es la tribu del Ucayali culturalmente más interesante. Son amantes de la libertad e independencia. "Con sus cualidades van sus defectos": holgazanes, inconstantes y versátiles. Su fisonomía racial es compleja, ya que no tienen inconveniente en mezclarse con otras tribus, especialmente campas, mestizos y blancos. Propiamente no existe "raza pira", aunque forman un grupo independiente y propio. Son arrogantes y se imponen a cualquier tribu con la que se mezclan. Los unifica el idioma y la herencia de sus costumbres y tradiciones. No existen, pues, los piros por sangre, sino más bien por cultura, idioma y costumbres, raza superior. No obstante la mayoría acusa rasgos asiáticos, labios y pómulos salientes, nariz chata, cabello negro, tez cobriza, barbilampiños y de estatura media, no superior a los 1.65 m. De sus interesantes costumbres y ritos hay bibliografía abundante, en la que pueden encontrar las cosas más curiosas, producto de una supercultura. El P. Ricardo Alvarez, llamado el padre Piro, tiene profundos estudios de su historia y cultura.
EL VIEJO QUE ROBABA A LOS NIÑOS
EL VIEJO QUE ROBABA A LOS NIÑOS
En los alrededores de los poblados de los piros existe un viejecito achacoso, de cabello blanco, y de barba también canosa y recta que semeja espinas prendidas en la cara. Se llama Katamashapto, que quiere decir “barba recta”. Se sienta en cuclillas abrazando las rodillas con ambas manos, y cubre totalmente sus piernas y los pies con la cushma. En esa posición espera el paso de algún niño.
Cuando un niño se acerca el viejo mueve la cabeza a un lado y otro, le hace muecas con la boca, y le hipnotiza. El niño, inocentemente, caminará hacia el viejo y se sentará en su regazo.
El niño será presa del anciano. Este le golpea en la nuca y le mata. Si tiene hambre le devora en unos instantes; mas si está saciado lo llevará a su guarida dentro de la tierra.
La misma suerte han de correr sus padres o hermanos que quieran buscar al desaparecido. Todos serán hipnotizados y muertos para ser carnaza del viejo Katamashapto.
Los piros temen a este anciano, y en especial los niños.
EL TUNCHI
EL TUNCHI (leyenda)
Según los piros existe en la selva o en el fondo de los ríos unos espíritus, los “tunchis”, del río o del monte como los llaman los piros.
Estos espíritus unas veces se dejan ver bajo la forma de hermosas mujeres cubiertas de pelo todo el cuerpo o de sirenas, otras veces semejando hombres altos y fuertes o feos y repugnantes; o simplemente se dejan sentir mediante ruidos, cantos o gemidos. Lo más común es que estén representados por un pájaro que pía tristemente.
Los bosques tenebrosos y solitarios, los malos pasos de los ríos, las casas deshabitadas, los panteones son los lugares preferidos de estos espíritus. Salen todos los días y noches por los caminos transitables, hablando solos, llorando o gritando o simulando gentes conocidas de los viajeros. Su oficio es asustar. También se les atribuye ser causa de enfermedades, muertes y secuestros.
Muchos de estos espíritus son llamados “mama” o madre. Habitan en los remolinas de los ríos, en los árboles, en las corrientes y en otras muchas manifestaciones de la tierra y de la vida y se llaman “mama” porque son el origen de esa cosa, la fuente de su actividad y sus celosos guardianes. Así el remolino, el río, el árbol tienen una “madre” que les da la vida, que llora, canta y ríe, y venga las injurias que el hombre osado se atreve a inferirle.
EL TIGRE OTORONGO
Una mujer pira se fue al monte a traer leña dejando en su casa a un niño pequeño al cuidado de su marido. La mujer se adentró hasta una quebrada en donde había unos árboles secos y caídos.
En esta quebrada estaba la guarida de un tigre otorongo. El tigre se convirtió en piro y vistió una cushma. Se presentó a la mujer y ésta lo confundió con su marido. El tigre dijo a la mujer: “Esposa, vamos a ir más adentro, allí hay leña”. La mujer se fue con el tigre. Allí vio una cueva, que era la casa del tigre.
En la cueva el tigre dijo a la mujer: “Yo soy tigre, y no te vayas de mi lado, porque de lo contrario te devoraré”. La mujer se quedó a vivir con el tigre.
El piro buscaba a su mujer. Salió ala monte solo, a veces, y otras veces acompañado de sus hermanos y cuñados. La buscó durante cuatro años.
Un día pasó por una quebrada. Había allí muchas pisadas de tigre. El hombre pensó que algún tigre de aquellos habría secuestrado a la mujer. Se puso a comer frutas de un arbusto y vio que se acercaba una mujer a comer también las frutas.
Esa mujer era la suya. Le habló y la invitó a acompañarle. Mas la mujer alegaba que tenía ya tres hijos del tigre y que no podía abandonarlos.
El piro dijo a su mujer: “Vete a llamar al tigre, pues quiero hablar con él”. La mujer fue a avisar al tigre y el piro fue a llamara a sus cinco hermanos.
Vino el piro con sus cinco hermanos al lugar señalado para la cita con el tigre. Traían un buen cargamento de flechas. Vinieron también el tigre y la mujer.
Los piros dispararon sus flechas contra el tigre y le dieron muerte. El piro quiso rescatar a la mujer y la arrastró hasta su casa. Pero la mujer estaba acostumbrada a vivir en compañía de los tigres y huyó de nuevo a la selva
Una mujer pira se fue al monte a traer leña dejando en su casa a un niño pequeño al cuidado de su marido. La mujer se adentró hasta una quebrada en donde había unos árboles secos y caídos.
En esta quebrada estaba la guarida de un tigre otorongo. El tigre se convirtió en piro y vistió una cushma. Se presentó a la mujer y ésta lo confundió con su marido. El tigre dijo a la mujer: “Esposa, vamos a ir más adentro, allí hay leña”. La mujer se fue con el tigre. Allí vio una cueva, que era la casa del tigre.
En la cueva el tigre dijo a la mujer: “Yo soy tigre, y no te vayas de mi lado, porque de lo contrario te devoraré”. La mujer se quedó a vivir con el tigre.
El piro buscaba a su mujer. Salió ala monte solo, a veces, y otras veces acompañado de sus hermanos y cuñados. La buscó durante cuatro años.
Un día pasó por una quebrada. Había allí muchas pisadas de tigre. El hombre pensó que algún tigre de aquellos habría secuestrado a la mujer. Se puso a comer frutas de un arbusto y vio que se acercaba una mujer a comer también las frutas.
Esa mujer era la suya. Le habló y la invitó a acompañarle. Mas la mujer alegaba que tenía ya tres hijos del tigre y que no podía abandonarlos.
El piro dijo a su mujer: “Vete a llamar al tigre, pues quiero hablar con él”. La mujer fue a avisar al tigre y el piro fue a llamara a sus cinco hermanos.
Vino el piro con sus cinco hermanos al lugar señalado para la cita con el tigre. Traían un buen cargamento de flechas. Vinieron también el tigre y la mujer.
Los piros dispararon sus flechas contra el tigre y le dieron muerte. El piro quiso rescatar a la mujer y la arrastró hasta su casa. Pero la mujer estaba acostumbrada a vivir en compañía de los tigres y huyó de nuevo a la selva
LA BRUJA
LA BRUJA
Entre la familia pira de los Kosupati había una mujer bruja, viuda, y con cuatro hijas. Ella alimentaba y vestía a sus hijas con toda solicitud sin que les faltara nunca nada. Y las cuidaba con tanto celo, que nadie podía acercarse a enamorar a sus hijas, sin peligro de la maldición de la bruja.
Todos los días por la mañana, cuando salía la aurora, iba de pesca. Antes sacaba sus pardos ojos y los envolvía en algodón, poniendo en reemplazo los pequeños y brillantes ojos de un pescado saltón. Se metía en ele río y ala instante se le venía venir con sartas de pescado, charapas, etc. Para sus hijas.
Otra de las facultades de esta bruja era hacer crecer los ríos. Hacía masato, y los ríos crecían; lo tomaba y los ríos bajaban de caudal.
Estas cosas molestaban ala duende, padre de los pescados, quien veía desaparecer las charapas, pescados y lagartos de sus dominios por arte de la bruja. Además no conocían una regla fija para apercibirse contra las crecientes, pues estaba supeditado al capricho de la vieja bruja que hacía crecer los ríos cuando fabricaba masato.
Pero un día, el duende padre de los pescados, quiso ponerle coto y la persiguió hasta su casa. Sigilosamente la observó en todas sus acciones y movimientos. Vio que tenía cuatro hermosas jóvenes encerradas en la casa y con la prohibición de salir. El duende se enamoró de las cuatro y quiso raptarlas. Pero los ojos que la vieja dejaba sobre la cama le miraban fijamente y comunicaba a su dueña que algún ser extraño estaba en la casa.
Desde entonces vigilaba a sus hijas sentándose entre ellas.
Pensándolo bien, se le ocurrió ala tunchi una idea luminosa: Cuando en la mañana la bruja salió de pesca robó los ojos que había dejado entre algodones y los quemó.
Cuando la bruja regresó trayendo las sartas de pescados para sus hijas quiso cambiar los ojos de saltón por los de mujer. Sacó aquéllos, los depositó en algodón y comenzó a tantear con las manos buscando los propios. Pero mientras tanto el duende ya le había robado los ojos de saltón.
La bruja no encontró sus ojos ni los del saltón y se quedó ciega. Ya no podría pescar más y el duende de los pescados, estaría feliz porque no podrían robarle los peces de sus dominios ni transformarle los ríos con crecidas intempestivas. Además el duende se llevó consigo a las cuatro hijas de la bruja, sin que su madre le viera.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Leyenda
MAYLE EL COJO
En cierta ocasión un gallinazo se convirtió en piro. Vestía cushma negra con pintas blancas, y sobre su cabeza llevaba un sombrero rojo. Un día, buscando comida, llegó a un caserío de piros. Nadie conocía a aquel hombre. Todos se extrañaban de sus vestiduras y del modo de andar, y dudaban de si era o no su paisano aunque hablaba el mismo idioma. Unos a otros se preguntaban de dónde había venido y qué quería, pero nadie sabía dar razón.
El gallinazo se enamoró de una muchacha pira de aquel caserío, con la cual se casó a los pocos días. La pira tenía padre y madre, ya entrados en edad, y una hermana menor soltera. La familia de la mujer quería que hiciera la casa y chacra a lado de ellos y vivieran juntos. Pero el gallinazo se opuso. Alegaba el gallinazo que no estaba acostumbrado a vivir en sociedad. Esto desagradó bastante a los suegros, quienes pensaron en deshacer el matrimonio, pero al fin condescendieron con el capricho del yerno y los dejaron que fueran a vivir a donde ellos quisieran. Y se fueron lejos, río adentro, varias vueltas apartados del bullicio del caserío.
En su casa el piro recibía visitas de los gallinazos, y él mismo se convertía en gallinazo para conversar con sus paisanos. Su ocupación era comer para vivir y vivir para comer. Pero siempre repartía la comida con su señora, la cual no necesitaba ni encender la cocina para preparar los manjares, pues su esposo se los entregaba cocinados o asados, listos para ser comidos. La señora se ocupaba en hilar y tejer cushmas y pampanillas que el gallinazo regalaba o sus paisanos o se las cambiaba por carnaza o suciedades con las cueles él preparaba las comidas para su señora.
Un día los suegros y cuñada del gallinazo fueron a visitarle a su casa. El gallinazo y su mujer se alegraron muchísimo. Quisieron convidarles con una opípara comida a base de pescado fino fresco. El gallinazo salió con sus flechas a pescar a una quebradita del monte unos pescaditos finos que se llaman “Hopimtale”.
Después que el gallinazo había salido se le ocurrió a su cuñada ir también a presenciar la pesca. Le siguió de lejos por su misma trocha. Hubo un momento en que el gallinazo se detuvo y ella se paró también observando detrás de un árbol lo que hacía. Con mucha extrañeza, y con mayor indignación, ve que su cuñado está juntando suciedades, las envuelve en hojas y las amarra con bejucos. Después prendió fuego a unos palos y puso los envoltorios a asar.
La mujer regresó corriendo a dar parte a sus padres y hermana de lo que acababa de presenciar. Estos se indignaron. Pensaron irse todos a la casa paterna y abandonar ala gallinazo. Pero creyeron que mejor sería darle una paliza antes de abandonarle por las malas intensiones que tenía para con ellos.
Al poco tiempo llegó el gallinazo, silbando, como de costumbre. Trae diez patarashcas o envoltorios de pescado, ya asados y listos para comerlos. Los entregó a su esposa. Esta los recibió y los tiró a un lado mostrando desprecio, y le increpó diciéndole: “¿Por qué traes siempre patarashca mal olientes y nunca traes pescado fresco? Hemos visto lo que hiciste. ¿Con esas suciedades nos convidas?”.
Cada cual con un palo, apalearon al gallinazo. Principalmente le pegaron en las patas para que no se escapara. El piro gallinazo lloró, gritó, pidió perdón, sin ser atendido. Al fin no pudo aguantar los palos y se convirtió en gallinazo, y voló a reunirse con sus paisanos para no regresar más.
El gallinazo ahora está cojo y camina brincando, por los palos que recibió cuando era piro.
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